El rechazo de la infidelidad sigue presente en nuestra cultura.

Infidelidades: El clásico entre detectives ( y II)

Infidelidades y detectives, una relación singular
El deseo de mantener la fidelidad sigue siendo parte de nuestra cultura.

      Apareció en nuestro blog  semanas atrás una entrada en la que hablábamos de la que podemos considerar la reina de las investigaciones, la infidelidad.  Quizás no es “la reina” por la relevancia legal de sus resultados, ya que no su peso jurídico a día de hoy es nulo, ni tampoco  en cuanto a la frecuencia en que realizamos los servicios (otras como revisión de pensiones alimenticias o competencia desleal entre empresas resultan mucho más habituales), pero sí sigue siendo “la reina” de nuestras investigaciones es en el concepto popular de la profesión de detective privado.

Infidelidad, siempre presente

     Y de hecho, tampoco es que resulten infrecuentes las consultas profesionales en nuestro despacho en relación a las infidelidades, ya que sigue escrito en nuestro interior más íntimo el deseo de mantener la fidelidad por parte de quien sea nuestra pareja, o dejará de serlo.

    En aquella anterior entrada que citábamos, hacíamos referencia a diferentes tipos de infidelidad, si bien había una serie de características comunes en el comportamiento de la persona infiel. Pero hoy nos centraremos en las diferencias.

     Y es que en efecto, cada infidelidad es diferente, y por tanto, mantener una entrevista previa en nuestro despacho resulta imprescindible para poder definir una estrategia de investigación, optimizando al máximo el coste y los resultados de la misma.  En esta ocasión, nos centraremos en la infidelidad con una persona fija.

¿Cómo actuar ante una infidelidad?

Infidelidades y detectives, una relación singular
Infidelidad y detectives, una relación singular

     ¿Cuál suele ser la estrategia de investigación en estos casos?  Una de las características principales de esta tipo de infidelidad es la cautela constante. La persona investigada normalmente tiene una vida paralela, sabe que a la larga es posible que algún detalle de su comportamiento, un whattsapp indiscreto o cualquier otra circunstancia puede inducir a su pareja a tener sospechas sobre su secreto, y ello le hace vivir en permanente alerta.  Los amantes suelen verse en lugares alejados de sus domicilios y trabajos, y necesitan buscar un momento óptimo para encontrarse.  Lo conveniente en estos casos es conocer bien las rutinas del investigado y realizar los seguimientos en aquellos momentos en que disponga de tiempo libre (más si se conoce a la otra persona y coinciden). Las posibilidades  de éxito dependen de la frecuencia con la que puedan verse, y esta depende de sus posibilidades personales. La cautela antes referida alcanza su clímax en el momento de la salida de casa, pero una vez que el investigado ha abandonado su barrio o ciudad, abandona su cautela, y creyéndose seguro crece su deseo… y es entonces cuando nuestras cámaras hacen su trabajo.

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